viernes, 4 de septiembre de 2009

Desbolo



·En una madriguera, donde uno esconde su cabeza y crea su mundo de fantasía en el que cada cual ve lo que quiere ver, vi una vez una sombra de lo más bello, carnal, tentador, delicado y puro. Tentándome a ser quien no soy busqué colmarla y colmarme de ella. Fútil intento. Cuando sacas tu almendra del agujero percibes que todo olía demasiado bien allá dentro y que realmente no eres quien va a colmar la sombra, ni la sombra es quien te va a colmar. Entiendes que fue un sueño bonito... pero falso.




Decepción









1 comentario:

semillamarilla dijo...

Cómo duele darse cuenta..