
Señoras y señores, el centro de nuestra galaxia es un puto agujero negro... Resulta ser que andaba dormitando y que es de poca o nula actividad... HASTA AHORA! Además, también "saben" que tuvo una gran actividad hasta hace 300 años. Un agujero negro, dicho grosso modo, es una región finita del espacio-tiempo que se forma por la concentración de una cantidad de masa y energía tales, que produce una gravedad capaz de absorber incluso la luz. Pues bien, tenemos una aspiradora del copón en el centro de nuestra galaxia lo cual demuestra otra vez más que no somos nadie.
Esto ayuda a mi hipótesis (que nunca llegará a ser teoría porque de eso trata), al igual que no somos nada también somos TODO. Yo soy el universo, TU eres el universo. ¿Por qué? pues porque las cosas, cualquier cosa (incluso el universo infinito), tendrán el valor que nosotros les demos. En sí no tienen importancia si no hay un punto de vista que se las dé. Pero mi hipótesis va más allá y pretendo que cambie la forma de estructurar mis pensamientos o sentimientos, pretendo, basándome en este hecho, darle la importancia que yo quiera a las cosas y conseguir así el bienestar conmigo mismo.
Tenemos un tiempo determinado nadie es infinito, para nosotros este es un concepto imposible de visualizar. Por esa misma razón el universo dura lo que dura nuestro conocimiento sobre él, es decir, nuestra vida y podemos modificar nuestro universo para ser lo felices que queramos. Dar la importancia o no, a las cosas necesarias o no. Das importancia a una persona y puedes darle la mayor importancia en un momento dado, pero si esa persona te falla, serías capaz de comprender que no merece la pena estar triste o mal por ella porque al hacerte daño, perdió el valor que tú le dabas. Pienso que, ya que en general el ser humano es egoísta y muchas veces las personas que no se conocen a sí mismas son hipócritas, deberíamos intentar controlar la importancia que les damos a los demás. Para ello primero hay que conocerse a uno mismo... haber aprendido algo sobre la vida... en fin, haber madurado un poco como persona, lo suficiente como para tener una identidad y personalidad diferenciadas del resto.
Debería usarse como otra forma de querer a los demás, sabiendo a quién le debes dar importancia y quién no se la merece, pero no para usar a las personas. Puesto que entonces nadie sería realmente importante para otro.
La vida se consume mientras pensamos como pasarla mejor, pero la mejor manera de pasar la vida es aprovechando cada instante puesto que nuestra vida la medimos en tiempo y nuestro tiempo se agota. No somos nosotros quienes decidimos cuando el "universo" se acaba pero sí podemos decidir en que universo haber vivido y muerto... Para mí quiero un universo de amor, sin odios, envidias, rencores... Y sí con honestidad, sinceridad, humildad, generosidad... No depende de los demás, depende de cada uno...
Fragmento de "Táctica y estrategia", M. Benedetti
Esto ayuda a mi hipótesis (que nunca llegará a ser teoría porque de eso trata), al igual que no somos nada también somos TODO. Yo soy el universo, TU eres el universo. ¿Por qué? pues porque las cosas, cualquier cosa (incluso el universo infinito), tendrán el valor que nosotros les demos. En sí no tienen importancia si no hay un punto de vista que se las dé. Pero mi hipótesis va más allá y pretendo que cambie la forma de estructurar mis pensamientos o sentimientos, pretendo, basándome en este hecho, darle la importancia que yo quiera a las cosas y conseguir así el bienestar conmigo mismo.
Tenemos un tiempo determinado nadie es infinito, para nosotros este es un concepto imposible de visualizar. Por esa misma razón el universo dura lo que dura nuestro conocimiento sobre él, es decir, nuestra vida y podemos modificar nuestro universo para ser lo felices que queramos. Dar la importancia o no, a las cosas necesarias o no. Das importancia a una persona y puedes darle la mayor importancia en un momento dado, pero si esa persona te falla, serías capaz de comprender que no merece la pena estar triste o mal por ella porque al hacerte daño, perdió el valor que tú le dabas. Pienso que, ya que en general el ser humano es egoísta y muchas veces las personas que no se conocen a sí mismas son hipócritas, deberíamos intentar controlar la importancia que les damos a los demás. Para ello primero hay que conocerse a uno mismo... haber aprendido algo sobre la vida... en fin, haber madurado un poco como persona, lo suficiente como para tener una identidad y personalidad diferenciadas del resto.
Debería usarse como otra forma de querer a los demás, sabiendo a quién le debes dar importancia y quién no se la merece, pero no para usar a las personas. Puesto que entonces nadie sería realmente importante para otro.
La vida se consume mientras pensamos como pasarla mejor, pero la mejor manera de pasar la vida es aprovechando cada instante puesto que nuestra vida la medimos en tiempo y nuestro tiempo se agota. No somos nosotros quienes decidimos cuando el "universo" se acaba pero sí podemos decidir en que universo haber vivido y muerto... Para mí quiero un universo de amor, sin odios, envidias, rencores... Y sí con honestidad, sinceridad, humildad, generosidad... No depende de los demás, depende de cada uno...
"Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos."
Fragmento de "Táctica y estrategia", M. Benedetti
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